jueves, 6 de noviembre de 2014

CAPÍTULO CXCIV :HAZ BIEN Y NO MIRES A QUIÉN.


Otro día más, con estos nuevos usuarios; pero para mí ,dejan de ser usuarios y pasan a ser  mis nuevos amigos.
 Ronda en tu mente, que el día que viene, el que va llegar, sea por lo menos igual, que el anterior.Te preguntas, si serás capaz de conseguir curar esas heridas ; repasas lo que has echo el día anterior, para ver si el siguiente, se puede avanzar algo más.
Pero llega el día y te sorprende,ya que, lo que ha rondado por tu mente, no tiene nada que ver con lo que está sucediendo.
Realizas tu trabajo y al finalizar, comienzas una amena conversación.
Poco a poco , comienzas a hablar, hay que darse cuenta, de que tienes que mantener una conversación con una persona de 91 años, y que consigues mantenerla de tú a tú.Observas: como te escucha, como presta atención a lo que hablas, como participa en esa interesante conversación y como le arrancas esa sonrisa.Como agradece esa conversación y como la necesitaba.
Te das cuenta, que cuando un@ llega a cierta edad, somos niñ@s pequeños pero con cuerpo de adulto.
Como desarrollamos esa ""falsa maldad"", a la que mucha gente, dice "" lo ha hecho a propósito"", cuando no es así: está llamando la atención, se encuentran sol@s.De pronto, esa familia, que con tanto mimo cuidó, atendió, trabajó para ellos, esos, dejan de hablarles.Pasan a ser gritos e incluso,empujones;ya no mantienen apenas conversación, porque, como no oyen bien,no entienden lo que les decimos, o, ya no tengo tiempo para pararme a escuchar; a esta gente, se le deja en un lado, olvidada, ya no nos hacen falta.
Pasan a ser los gran olvidados del sistema , en general, pasan de ser útiles a ser un gran estorbo.
Por un lado, se les quita parte de sus ingresos, por otro: cremas,aceites,pañales,un largo etc, si les hace falta tiene que costear,parte de ese gasto que tienes que utilizar a diario.Y a mayores, la familia, ya no tiene tiempo, de dedicar un poquito de su tiempo a ell@s,aunque solo fuera para dedicarle una pequeña conversación.

En mi caso particular, es una satisfacción, poder dedicarme a esta profesión.Me encanta mi trabajo, ver como día a día, se nota una mejoría, como se va frenando alguna que otra enfermedad, como al principio, son reacios a colaborar;pero como poco a poco, se va consiguiendo grandes logros.
No cabe duda, que la vida sigue para todos, pero además de mi trabajo, yo tengo mi vida, con mis días buenos y con mis días malos.Pero a pesar de todo, yo tengo que poner buena cara, y no implicar a la gente en mis problemas.Eso no es una tarea fácil,ya que tratamos con personas.
Muchas veces, nosotras pensamos que podemos solucionar esos problemas y que esas soluciones están en nuestras manos.
Llegamos a obsesionarnos, deseamos que no llegue pronto el desenlace, pero ese desenlace tiene que llegar tarde o temprano.Pero con esa obsesión,intentamos y ponemos nuestro empeño, para alargar todo eso.
Esa intuición, muchas veces es certera, y gracias a ella, evitamos un trágico desenlace, pero a veces esa intuición, nos hunde tanto a los cuidadores como a los familiares, y muchas veces nos planteamos el abandonar nuestra pasión e intentamos huir.
Nuestra labor como cuidadora que no asistenta, conlleva muchas profesiones al mismo tiempo, todo ello para que esos últimos años disfruten, vivan y se olviden de lo que tienen.
Deciros que muchas veces, las circunstancias, que en la mayor parte de las veces, se debe, a la intervención de los familiares, que muchas veces y en la mayoría de los casos, es para entorpecer la labor del cuidador; esas circunstancias, nos convierte en indiferentes, pasando a ser arrogantes.
Entonces aquella magnífica cuidadora, encantadora, pasa a ser muy arrogante.
Así es nuestra vida, nuestro día a día.
Como bien decía uno de estos usuarios, ""Haz bien y no mires a quién "".
Os deseo un gran y feliz día.
Un abrazo para tod@s.