viernes, 30 de noviembre de 2012

CAPITULO XIX: CARACTERISTICAS DE LAS ENFERMEDADES EN LAS PERSONAS MAYORES.


1.Tendencia a la cronicidad, mayor severidad y mayor número de complicaciones;comprometen la capacidad funcional de la persona mayor.Aparecen en un organismo debilitado física y psíquicamente. 2.Pluripatología.La persona mayor presenta varias enfermedades que confluyen en el tiempo. 3.Polifarmacia.Es habitual el consumo de diversos fármacos al mismo tiempo con el consiguiente riesgo de reacciones adversas,interaacciones medicamentosas,etc.. 4.Patología oculta.En la persona mayor hay ciertas patologías de alto nivel invalidante(transtornos podológicos,incontinencia urinaria,trastornos depresivos,etc..) 5.Presentación atípica.Las enfermedades se manifiestan con síntomas o signos diferentes a los que observamos en adultos más jóvenes.Viene condicionado por las modificaciones que el envejecimiento produce en el organismo.Lo que se observa en muchas ocasiones,ante una enfermedad es un deterioro funcional inespecífico en forma de confusión mental,caídas,cansancio,incontinencia,etc..... 6.Pronóstico en relación con el estado previo.El pronóstico de las enfermedades guarda relación con el estado previo del paciente. 7.Problemática psicológica y sociofamiliar asociada.Con frecuencia, se encuentran problemas psicológicos o sociofamiliares que condicionan la situación del mayor, y a veces son éstos los elementos fundamentales a solucinar.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

CAPITULO XVIII: SINDROME DEL CUIDADOR.

Es un trastorno que se presenta en personas que desempeñan el rol de cuidador principal de una persona dependiente. Se caracteriza por el agotamiento físico y psíquico. La persona tiene que afrontar de repente una situación nueva para la que no está preparada y que consume todo su tiempo y energía. Se considera producido por el estrés continuado (no por una situación puntual) en una lucha diaria contra la enfermedad (áreas monótonas y repetitivas), y que puede agotar las reservas físicas y mentales del cuidador. Este cuidador principal va asumiendo poco a poco todas las tareas del cuidado del enfermo (con la consecuente carga física y psíquica), hasta llegar a convertirse en el centro de su vida y ocupar todo su tiempo (en el caso de las mujeres, además, siguen realizando el trabajo del hogar, el cuidado de los hijos o nietos, etc). Poco a poco va perdiendo su independencia, llegando a desatenderse a sí misma: no se toma tiempo libre para su ocio, abandona sus aficiones, no sale con sus amistades, etc. y acaba paralizando, durante largos años, su proyecto vital. SÍNTOMAS FÍSICOS Los cuidadores principales suelen tener peor salud que los miembros de la familia no cuidadores y corren riesgo de sufrir mayor incidencia de problemas orgánicos y fisiológicos tales como (Gallant y Connell, 1998; Schulz y cols, 1995; Webber y cols, 1994): 1- Trastornos osteomusculares y dolores asociados 2- Patologías cardiovasculares 3- Trastornos gastrointestinales 4- Alteraciones del sistema inmunológico 5- Problemas respiratorios No obstante, aun padeciendo estos trastornos, no suelen acudir a consultas médicas. Así mismo realizan menos “conductas de cuidado de la propia salud”, como no dormir lo suficiente, alimentarse de forma inadecuada, no vacunarse, no realizar ejercicio físico, abusar del tabaco o alcohol, consumir en exceso ansiolíticos e hipnóticos, incumplir los tratamientos médicos, etc.
Son los cuidadores ,los familiares acompañados de 
soledad, soledad ante una grave enfermedad, el deterioro del enfermo y un largo etc, la consecuencia de todo esto, es SOLEDAD por parte del sistema sanitario y muchas veces de la propia sociedad incluyendo a su propia familia.
Un abrazo grandote para tod@s

martes, 27 de noviembre de 2012

CAPITULO XVII: SÍNDROME DEL PRIMO DE BILBAO.



Bueno deciros que el otro día estuve en un curso de : Acompañamento para coidadores de enfermos na fase final da vida. El curso lo impartió una enfermera de la unidad de paliativos de Ferrol y durante el discurso del mismo,surgió EL SINDROME DEL PRIMO DE BILBAO,si como lo estáis leyendo.Mucha de la gente que asiste al curso comienzan a reírse, a cuchichear ....etc ,¿ Qué es? ....pues bien ahí va. Imaginaros la situación, tú en el hospital acompañando a un familiar con problemas de salud, además se junta con la situación de que te quedas sin empleo y que te pasan unas cuantas cosas más que te desbordan. Estás histéric@ y agobiad@ perdid@ y un buen día en medio de todo el marrón que tienes montado llega tu primo de Bilbao, ese que no veías desde hace muchos años a visitar a tu familiar aprovechando que estaba por la zona de viaje, le cuentas la situación y zassssss... resulta que de golpe y porrazo tu eres medio idiota y no te habías dado cuenta de las soluciones que él propone, empieza a organizarte tu día a día y se queda como Dios. Lo ve todo tan sencillo y claro que es capaz hasta de decirte... ¿dónde está el problema? para mí es muy sencillo. En ese momento le matarías pero te contienes y te acuerdas de esta explicación y dices... "PERFECTO CASO DEL SINDROME DEL PRIMO DE BILBAO". El se va de vuelta a su Bilbao querido creyendo que te ha arreglado la vida y todos tus problemas y tu te quedas más jodida de lo que estabas porque ni te soluciona nada, ni te ayuda ,ni nada de nada, lo único que hace es dejarte más jodida si cabe y creyéndote gilipollas, huy perdón otra vez, digo tonta (así mejor) y con los mismos marrones que tenías hasta el momento. José Carlos Bermejo Higuera nos cuenta : “Es que la familia molesta más que el enfermo”; “yo no estoy para ellos, sino para el enfermo”,”es mejor que no vengan, porque dan más guerra que ayudar”… son algunas de las frases que se pueden escuchar en profesionales de la salud. Las pronuncian cuando encuentran a familiares de enfermos que presentan reacciones de las que se podría decir: “parece mentira que no lo vean”, que no se den cuenta de que así no ayudan al enfermo. Es cierto que los profesionales de la salud hacen bien al centrar su atención especialmente en las necesidades de los pacientes, tanto en el ámbito hospitalario como en atención primaria. Sin embargo, los problemas vividos por la familia han de ser también objeto de atención. Más aún, atendiendo a la familia, a veces con muy poquito tiempo, se puede conseguir una mejor evolución del enfermo o la prevención de otros males. Valor educativo de los profesionales De todos es sabido que no basta con diagnosticar bien y pautar un buen tratamiento. Mucho del valor terapéutico de la intervención sanitaria depende de la capacidad de los profesionales de provocar la adherencia a las indicaciones preventivas y terapéuticas. Y provocar la adherencia, en ocasiones, no es sólo cosa de “respuesta del paciente”, sino del grupo familiar o del cuidador principal. En efecto, cuando los agentes de salud son conscientes de la riqueza del valor humanizador intrínseco de su profesión, no se contentan con poner en el universo de su atención a los pacientes, sino que se alían con los familiares antes que verlos como enemigos o como una dificultad para cuidar y curar. Es claro que enseñar a un hombre o a una mujer a cuidar a su pareja, a ponerle la camisa de una determinada manera, a facilitarle la deambulación apropiadamente, a mantener un estilo relacional saludable, contribuye a la buena evolución del mismo paciente. Más aún, provoca más satisfacción en el mismo profesional no sólo al ver los resultados, sino al generar “comunidad terapéutica” con enfermos y familiares. No faltan dificultades, ciertamente. Reclamar esta responsabilidad de los familiares lleva implícito el reclamo también de la responsabilidad de toda la población en el cuidado de la propia salud y la de sus seres queridos. Lleva implícito también el reclamo de un estilo relacional hacia los profesionales de la salud de sana complicidad, no de amenaza, suspicacia o desproporcionada exigencia. A veces da la impresión de que como familiares nos comportamos ante los profesionales de la salud en este tono, en lugar de hacernos aliados del proceso terapéutico. Hay dinámicas entre familia y paciente que merecen una atención particular y un tratamiento adecuado. A primera vista, si las explicamos a los que las viven, pueden reaccionar diciendo “yo no lo veo”, pero también éste puede ser un mecanismo de defensa a desmontar. Presentamos algunas de estas dinámicas que reclaman un sano acompañamiento. Conspiración de silencio La conocida conspiración de silencio, es esa situación que se produce en torno al enfermo terminal que lleva a enfermo y familia a relacionarse “como si ninguno supiera nada”, cuando en realidad todos saben la gravedad de la situación. La motivación suele ser la de no hacerse sufrir recíprocamente, pero las consecuencias son la imposibilidad de entablar una relación basada en la transparencia, la naturalidad y la autenticidad. Se arguye que son “mentiras piadosas”, cuando en realidad la que ha de ser piadosa es la verdad, la verdad que enfermo y familia sean capaces de ir asimilando progresivamente, integrando en su modo de relacionarse. Si las relaciones no se basan en la verdad, las personas se anulan en vida, se dan “muerte social”, aunque se respeten la vida biológica. Un reto para los agentes de salud es, sin duda, acompañar mediante la escucha y la prudente confrontación, a la resolución de la conspiración de silencio. Se quedarán cosas sin decir en caso de que no se resuelva, cosas que harán más daño que el dolor que produce la verdad. El síndrome del hijo de Bilbao Otra dinámica que merece ser señalada y comprendida y que se produce también en torno al enfermo terminal es el conocido en la literatura como el “síndrome del hijo de Bilbao”. Consiste en la reacción emocional y comportamental de un familiar (habitualmente hijo/a) que vive en otra ciudad y que acude al final de la vida, que no suele participar de los cuidados del ser querido y que, a la vista del familiar moribundo reacciona con dificultad en la aceptación de la muerte, con exigencias y órdenes para resolver a su manera “lo que otros no han podido”, culpabilizando a los cuidadores y al equipo de la situación. “Pero cómo le tenéis así”, “¿por qué no le habéis llevado al hospital?”, “hay que ponerle oxígeno”, o cualquier otra expresión, normalmente dirigida hacia los
cuidadores principales y habituales, puede ser el modo como el familiar que viene de fuera drene su angustia.

En efecto, se trata de comprender que más que una acusación hacia los familiares cuidadores (que ellos percibirían en todo caso injusta), es un modo como el familiar que no ha vivido el día a día de las progresivas pérdidas y empeoramientos del enfermo, desahoga su angustia y su rabia al verle. Como contra la enfermedad y la proximidad de la muerte o los síntomas desagradables no se puede reaccionar, se reacciona proyectando la rabia contra los cuidadores. También los agentes de salud han de ser conocedores de esta dinámica para no aliarse con estrategias moralizantes con quienes la viven, sino acompañarles en su reacción que, en el fondo, es normal. La codependencia Uno de los posibles problemas que pueden encontrar las personas que cuidan a pacientes, especialmente si son crónicos, como por ejemplo los enfermos de Alzheimer u otras demencias, así como las personas que cuidan a otros con alto grado de dependencia o discapacidad es lo que se conoce como codependencia. El cuidador de la persona dependiente tiene el riesgo de terminar dependiendo del dependiente, es decir, de necesitar de la persona ayudada para sentirse bien, en lugar de al revés. Cuando un cuidador –esposo/a, hijo/a o cualquier relación que exista- dice que la persona a la que cuida no puede estar ningún momento sin él o ella, cabe la sospecha de si no es al revés; si no es que el cuidador ha puesto tanto de su sentido en el cuidado que si no cuida se queda vacío de sentido y sin saber qué hacer o cómo manejar la culpa que le generaría. Algunos indicadores de la codependencia son el creerse indispensable, el no estar dispuesto a delegar algunos cuidados, el no fiarse de otros cuidadores, la no aceptación de los límites propios y del otro; la no comprensión de que es normal cansarse y hartarse de manejar situaciones difíciles; el no aceptar a otros cuidadores que puedan hacer algunas horas o algunos días para descansar y airearse, el poner todo el sentido de la vida en el cuidado o asegurar que tiene que estar las “24 horas” del día y que ningún otro podría hacer lo que hace él. Ayudar a manejar este fenómeno habría de estar entre los objetivos de los agentes de salud para con los familiares. Enseñar a delegar, a dejar a otros participar en los cuidados, invitar a ventilar las emociones con libertad, a aceptar la propia impotencia y rabia, son algunas pistas ayudar a quien nos puede decir “pues yo no lo veo”, pero en el fondo, es víctima de tal mecanismo.

lunes, 26 de noviembre de 2012

CAPITULO XVI: CUIDADOS EN SU PROPIA CASA.



El SAD permite atender a dependientes manteniéndolos en su entorno.

La clave del servicio de ayuda a domicilio ( SAD ) se halla " en que el usuario puede mantener su autonomía,su entorno y sus rutinas".
El servicio de atención a domicilio puede solicitarse mediante la Ley de Dependencia, gestionada a través de las comunidades autónomas, o mediante la libre concurrencia, de la que se encargan los ayuntamientos.
La ley establece tres grados de dependencia :

-En el primer tipo, de los más leves,se disponen 20 horas al mes.
-En el segundo, se disponen, 50 horas al mes.
-En el tercero, los de mayor incapacidad, se disponen 70 horas al mes.

El coste del servicio entra en el sistema de copago sanitario, es decir, se establece un baremo por la renta del usuario.
Así bien, con la modalidad de atención en hogares,el servicio de atención diurna y la teleasistencia ,suponen una atención de calidad para que la persona en situación de dependencia puede desarrollar su vida en su entorno habitual.
Particularmente llevo dedicada a este sector de atención a dependientes ( pueden ser dependientes, personas mayores obviamente, como también jóvenes, como niños.Cualquiera persona puede ser dependiente en cualquier momento).Esta profesión no es como otras a las que uno se puede adaptar con cierta facilidad aunque no tenga un grado alto de motivación.Nuestro sector requiere un nivel de profesionalidad tan elevado que imagino imposible dedicarse a esto si uno no se siente profundamente atraído por todo lo que implica el cuidado del dependiente,en la mayoría de los casos ,del mayor.

El/la  trabajador/a o auxiliar de ayuda a domicilio es un/a profesional cuyo trabajo consiste en atender a una persona con discapacidad o dependencia a en el domicilio de ésta, para hacer con ella o por ella, y en colaboración con su familia u otros allegados,aquellas actividades de la vida diaria ( AVD ) que no puede realizar sola,fomentando así su autonomía de vida.

EL PERFIL PROFESIONAL:
-Haber recibido formación sobre los contenidos de los SAD.
-Tener sensibilidad por los problemas sociales.
-Asumir con responsabilidad las tareas encomendadas.
-Consideración hacia la persona y respeto por su intimidad.
-Delicadeza para ir cambiando hábitos y costumbres al objeto de conseguir una vida más saludable.
-Mantener el equilibrio y la serenidad en todo momento.
-Actuar como elemento de cohesión entre la persona y la familia.

LAS TAREAS DE LOS / AS AUXILIARES DE AYUDA A DOMICILIO.
(se realizan con la ayuda de la persona siempre que sea posible):
-Tareas domésticas.
-Cuidado personal.
-Ayuda en actividades de la vida social.
-Cuidados especiales a personas muy dependientes,en coordinación y bajo el control de los servicios sanitarios (médicos y de enfermería).

FUNCIONES DE LOS/AS AUXILIARES DE AYUDA A DOMICILIO.
-Realizar las tareas encomendadas.
-Formar o enseñar a la persona a realizar por si misma o con ayuda las actividades que hacemos.
-Prevenir situaciones que incrementen su dependencia,haciendo que mejore su calidad de vida y su integración social.
-Reaccionar antes casos de urgencia.
-Trasladar al trabajador/a social los cambios detectados durante la prestación del servicio.

TRABAJO EN EQUIPO.
Los/as auxiliares de atención a domicilio forman parte de un equipo de trabajo que está dirigido normalmente por un/a  trabajador/a social.La relación entre ambos será continua y permanente.
También habrá de existir coordinación con los profesionales sanitarios.
No olvidar en el desarrollo del trabajo a la propia persona (respetar sus deseos y preferencias), y  a su familia o allegados.

Un abrazo para tod@s....

sábado, 17 de noviembre de 2012

CAPITULO XIV:LA VEJEZ


Sabes que el tiempo vuela, que pasa rápidamente que,nada va más deprisa que los años.Envejecer es inevitable y madurar es opcional.Siempre hay un niño en todos los hombres.Envejecer es el único medio de vivir mucho tiempo.En los ojos del joven arde la  llama ,en los del viejo brilla la luz.Los jóvenes piensan que los viejos son tontos ; los viejos saben que los jóvenes lo son.Los jóvenes van en grupo,los adultos en pareja y los viejos van solos.


Un abuelo es una persona mágica y llena de vida.Tan vital que está en la plenitud de su vida.Sus ojos poseen el conocimiento de un filósofo .Sus manos ya cansadas,son un testigo inocultable de lo mucho que ha trabajado.Los pies demuestran que el camino recorrido no ha sido en vano.Su voz tenue,indica el consejo oportuno y gratificante.

Cuando te paras a escucharlos y te cuentan su vida muchas veces se te encoje el corazón y esas palabras te ayudan a saber apreciar más la vida y a valorar más las cosas,así como no dar importancia muchas veces a situaciones ,comentarios que son insignificantes como para malgastar el tiempo en eso.Esa historia me la contó una señora que en aquel entonces tenía aproximadamente unos 82 años,  quedó viuda ,como bien decía una madre cría a 12 hijos pero 12 hijos no son capaces de cuidar de su madre.

"" Les voy a contar quién soy, cuando aquí estoy sentada tan tranquila, tal como me ordenan,cuando como por orden de ustedes.Soy una niñita de diez años que tiene padre y madre,hermanos y hermanas que se aman.Soy una jovencita de dieciséis años, con alas en los pies,que sueña que pronto encontrará,a su amado. Soy una novia a los veinte,mi corazón da brincos,cuando hago la promesa que me ata hasta el fin de mi vida.Ahora tengo veinticinco,tengo mis hijos,quienes necesitan que los guíe,
tengo un hogar seguro y feliz.Soy mujer a los treinta ,los hijos crecen rápido,estamos unidos con lazos que deberían durar para siempre.Cuando cumplo cuarenta, mis hijos ya crecieron y no están en casa,pero a mi lado está mi esposo que se ocupa de que yo no esté triste.A los cincuenta,otra vez,sobre mis rodillas juegan los bebés,de nuevo conozco a los niños,a mi seres amados y a mí.Sobre mí ciernen nubes oscuras,mi esposo ha muerto,cuando veo el futuro me erizo toda de terror.Mis hijos se alejan,tienen a sus propios hijos,pienso en todos los años que pasaron y en el amor que conocí.Ahora soy una vieja .Qué cruel es la naturaleza¡la vejez es una burla que convierte al ser humano en un alienado.
Sin embargo, dentro de estas viejas  ruinas,todavía vive la jovencita.Mi fatigado corazón,de vez en cuando,todavía sabe rebosar de sentimientos.Recuerdo los días felices y los tristes.En mi pensamiento vuelvo a amar y vuelvo a vivir mi pasado.
Pienso en todos esos años,que fueron demasiado pocos y pasaron demasiado rápido y acepto el hecho inevitable que nada puede durar para siempre.Por eso, gente, abran sus ojos,abran sus ojos y vean¡Ante ustedes no está una vieja malhumorada,ante ustedes estoy YO ¡¡
Pero también me comentaba una vez que la fui a visitar,entre otras cosas,lo siguiente:
"" Se me fueron alejando mis seres queridos, se me fue coartando la libertad de decisión en mis asuntos personales más íntimos,llego al final de mi existencia sola, entre gente extraña que no tiene ningún vínculo conmigo.Recuerdo los tiempos de antaño,las casas con sus abuelitas y abuelitos, constituyendo la familia, eran otros tiempos, quizás tiempos de más amor y de preocupación por los mayores.En fin, este es mi final de vida, a veces pienso que me he vuelto invisible, con el paso de los años.....""

Está persona y otras 3 más como ella son las que me hacen seguir en mi trabajo día a día.Ante injusticias, desaires y humillaciones ;me vienen a mi mente estas conversaciones y GRACIAS a ellas me vuelvo a levantar.
Un abrazo








miércoles, 14 de noviembre de 2012

CAPITULO XIII: LA IRA Y LA CULPABILIDAD.




Es humano que te sientas enojad@ cuando sucede algo que te hace daño o trastoca tus planes.Constituye una reacción natural y saludable,en especial cuando alguien a quien quieres enferma o queda incapacitad@. La ira es una emoción compleja que a menudo reprimimos porque nos hace sentirnos culpables.Si puedes llegar a la raíz de tu ira,habrás recorrido una parte del camino que te llevará a superarla, al igual que la culpabilidad concomitante.Existen ciertas ocasiones en las que es necesario controlar la ira,pero jamás debe ignorarse.He aquí algunas de las razones más comunes por las cuales, como cuidadora,podrías experimentar enojo y culpabilidad:-Alguien a quien quieres está sufriendo.-La enfermedad o discapacidad ha afectado a todos los planes conjuntos de futuro,y te sientes culpable por estar enojada;-te sientes enojada con tu familiar por ponerse enfermo y, a pesar de ser irracional,eso no te hace sentir menos enojada;-sientes que tu situación es injusta,que ni tú ni tu familiar merecéis lo que sucede;-podría ser una expresión de la frustración que experimentas como cuidadora;puede que sencillamente tengas la impresión de que no puedes con todo.                                                                                                     

ENFRENTARSE A LA SOLEDAD Y EL AISLAMIENTO.


Resulta fácil verse aislada cuando se desempeñan las funciones de cuidadora.Podrías encontrarte con que estás demasiado atareada para relacionarte con amigos y familiares.Si la gente te visita con menor frecuencia, podría deberse a que ven que estas ocupada y no quieren ser un estorbo.En ocasiones, la gente deja de visitarte porque se siente incómoda ante la enfermedad de tu familiar.Los siguientes pasos positivos podrían ayudarte:
-Dedica un tiempo a contactar con la gente y asegurarle que aún necesitas su amistad y apoyo;
-Intenta ser sincera por lo que se refiere a tus sentimientos y necesidades:no intentes dejar fuera a los demás ni fingir que puedes arreglártelas sola.Para sentirte feliz en el papel de cuidadora,también necesitas sentirte querida y apoyada;
-Muéstrate abierta por lo que se refiere a la enfermedad de tu familiar y a lo que significa en términos de cuidados diarios;
-Tranquiliza a otras personas si se sienten atemorizadas o trastornadas por los síntomas de la enfermedad:recuerda que no están tan familiarizadas como tú con la situación;
-Solicita la ayuda de amigos y familiares e implicarlos en el cuidado de tu familiar.A menudo la gente es más feliz cuando sabe que está haciendo una contribución positiva.

martes, 13 de noviembre de 2012

CAPITULO XII : COMPRENDER LAS EMOCIONES.

Cuidar a una persona enferma puede resultar emocionalmente agotador,y es posible que no siempre seas capaz de conservar una perspectiva positiva.Puede haber momentos en los que te sientas confundid@ por tus sentimientos,incluso avergonzada,pero lo peor que puedes hacer es reprimirlos.El primer paso necesario para comprender tus sentimientos es identificarlos:sólo entonces podrás encontrar la manera de superarlos.
IDENTIFICACIÓN DEL ESTRÉS.
Resulta difícil evitar estresarse;a veces puede darte la sensación de que el día no tiene horas suficientes y el trabajo no se acaba nunca.Tal vez te vuelvas irritable y malhumorad@ y te sientas siempre cansad@ .Podrías encontrarte con que hay días en los que incluso las tareas más sencillas, como fregar los platos,son demasiado para ti.Si identificas los signos del estrés en una fecha temprana y le pones remedio, podrás limitar sus efectos destructivos.
RECONOCER Y SUPERAR EL ESTRÉS.
Cuando reconozcas los primeros síntomas del estrés, intenta poner en práctica algunas de las siguientes sugerencias:
-Inspira profunda y lentamente por la nariz y exhala por la boca.Repitelo diez veces.
-Cuando tengas una oportunidad de disfrutar de tiempo libre,úsala para mimarte.Procura no pensar en las tareas domésticas que podrás estar haciendo.Sal de la casa:visita tu lugar favorito,ve al cine,a la peluquería,o visita a una amistad.
-Si no puedes marcharte,toma un largo baño relajante con aceites esenciales y sales de baño.Lee una revista o escucha tu música preferida.
-De ser posible,asegúrate de irte a dormir a una hora razonable,y de descansar lo suficiente.
-Intenta hacer algo de ejercicio durante el día.Si no puedes salir de casa,¿hay algún programa de gimnasia en la televisión o en vídeo que puedas realizar?El ejercicio suave,como los estiramientos,puede ser bueno tanto para ti como para tu familiar,y tal vez podríais hacerlos juntos; incluso podría constituir una fuente de diversión.
-Habla con alguien acerca de cómo te sientes y, si te sirve, llora todo lo necesario.Una amistad,tu médico de familia,una organización especializada o un grupo de apoyo.
COMPRENDER LA IRA Y LA CULPABILIDAD.
Es humano que te sientas enojad@ cuando sucede algo que te hace daño o trastoca tus planes.Constituye una reacción natural y saludable, en especial cuando alguien a quien quieres enferma o queda incapacitado.La ira es una emoción compleja que a menudo reprimimos porque nos hace sentirnos culpables.Si puedes llegar a la raíz de tu ira,habrás recorrido una parte del camino que te llevará a superarla,al igual que la culpabilidad concomitante.Existen ciertas ocasiones en las que es necesario controlar la ira,pero jamás debe ignorarse.He aquí algunas de las razones más comunes por las cuales,como cuidador ,podrías experimentar enojo y culpabilidad:
-alguien a quien quieres está sufriendo;
-la enfermedad o discapacidad ha afectado a todos los planes conjuntos de futuro,y te sientes culpable por estar enojad@;
-sientes que tu situación es injusta,que ni tú ni tu familiar merecéis lo que sucede;
-podría ser  una expresión de la frustración que experimentas como cuidador@ ; puede que sencillamente tengas la impresión de que no puedes con todo.
 Un abrazo para tod@s....

jueves, 8 de noviembre de 2012

CAPITULO XI: IMPOTENCIA




Después de tanto tiempo he decidido continuar con el siguiente capítulo que guarda relación con el anterior .
Muchas veces, en nuestra vida diaria, bien sea como: familiar,vecino,profesional,etc ; te ves en situaciones que nos llevan a sensación de impotencia tremenda.En mi caso, como bien cuento en el anterior capítulo 4 años dan para mucho y para más cuando son 4 años diarios y a veces de unas cuantas horas, llega un momento en el que tú ya eres otro mas pasas a entrar en esa vida en ese domicilio de una manera cómplice que incluso esa complicidad es tan fuerte que se equipara a la que puedes llegar tener con el mejor familiar que puedas tener.
La situación comienza a torcerse cuando comienza a llegar ese típico familiar, que está y no está, "" Yo bien sé lo que sucede en esta casa"" ó "" Yo estoy informado de todo """etc,etc....
Ésta gente piensa que el usuario "No se entera"", "Pobre, Dios haría mil favores si se lo llevara"";todas esas cosas que suelen decir y además se acercan bien para que los escuchen y además gritan porque piensan que no los escucha; y a la primera de cambio observas que el usuario "Que no se entera de nada"-según ellos - porque se hacen los dormidos,te guiñan el ojo ó te hacen señas con la cara como quién "mira hay va el inteligente",oye es verídico.Por si esto fuera poco -los que todo lo saben y lo entienden- se hacen cargo de la situación porque el cuidador principal no está en el domicilio ( por ingreso debido a su enfermedad,por un viaje etc,etc..) esa persona que está con el usuario día a día , de repente deja de estar y pasas a ver personas que perdiste de referencia, incluso la voz no te resulta familiar ( el usuario pasa a encontrarse con extraños aunque sean sus propios hijos).En este caso en concreto , el problema es que, el cuidador principal está ingresado y el usuario es una persona anciana con demencia .Los familiares que se hacen cargo de la situación tienen que atender a la persona ingresada además del usuario anciano.Como bien sabéis siempre aparece el típico familiar ""Superhéroe"" yo me hago cargo de la situación ,"" Si no vengo yo parece que las cosas no se solucionan"" esta gente prepotente no pide ayuda hasta que están con el agua al cuello, cuando el personal sanitario empiezan entrar en el medio y te dan unas series de pautas a seguir para evitar males mayores como: enyagarse,deshidratación.....es cuando comienzan a pedir ayuda , que de repente estás ahí y te piden ayuda incluso llegando a suplicar porque tú eres la otra persona familiar para el usuario y a lo mejor a ti te hace caso.
La sensación de impotencia llega cuando ves que el usuario que es cómplice para contigo ante las personas extrañas (pueden ser: familiares directos,vecinos,etc,etc,que perdieron contacto diario con el enfermo) que de repente invaden su entorno, llegan a tratarlo como si fuera un muñeco en sus manos (hoy si no me comes te vas a enterar, vas a dormir como digo yo, si no bebes ya beberás ....) y el propio usuario te está diciendo ""HAY QUE CALLAR"" ,"" TÚ YA TIENES BASTANTE"" y que además se comienza a manifestar ciertas cosas en su piel que hasta entonces Ni se las esperaba uno.Como poco a poco , día a día ; ese usuario comienza su viaje para la otra vida y tú no puedes hacer nada y lo poco que haces no vale de nada, porque querrías estar más tiempo con él y no puedes no te dejan y aún por encima te involucran en sus malos rollos, cuando tú eres una persona ajena a ellos y sus problemas; pero insisten una vez fallecido el usuario en seguir metiéndote en el medio.Es increíble pero cierto.
Nada más que decir .Un abrazo