lunes, 1 de septiembre de 2014

CAPÍTULO CLXXXVII : ESTOY AQUÍ......


Cuando mi coordinadora me llamó para comunicarme cual era mi nuevo domicilio, me alegré, ya que, en esta profesión cuantas más horas mucho mejor, pero a la vez, surge la incertidumbre de siempre : "" como estará ese nuevo usuario "", "" seré capaz de realizar lo mejor posible mi trabajo"", "" empatizaré bien "", "" su entorno como será??", en fin, todas esas dudas que surgen hasta que llega el día de ir a ese domicilio, presentarte ....
Empatizar, entender y escuchar con verdadera atención.Esto que parece tan sencillo es enormemente fundamental en esta profesión y a la vez muy complicado, ya que, la mayoría de las veces estamos absortos en nuestro minúsculo mundo y no prestamos atención a nuestros comportamientos y a lo que está a nuestro alrededor.
Llegó el día, salgo de mi primer domicilio y me dirijo al nuevo domicilio, se que es un hombre y poco más.
Hay estoy, timbro y me recibe su esposa ; estaban esperando por mí.
En el momento, que cruzamos nuestra vista, supimos que íbamos ser MUY BUENOS AMIGOS.
Empatizamos desde el primer segundo, muy contento, me extendió su mano, y a continuación, comenzamos a hablar,cuando nos dimos cuenta, estábamos contándonos nuestras vidas; pero lo más sorprendente de todo, fue que su esposa, al ver su reacción se quedó sorprendida; ya que, él era reacio a que una persona ajena a su entorno invadiera su intimidad en todos los aspectos , porque para eso ya estaba su esposa.En fin, al final ella también era participe de nuestras vivencias,cuando nos dimos cuenta, ya era la hora de irme.Me despedí con un "" Hasta mañana"".
Todos los días, siempre era lo mismo, una alegría y deseando que llegara el momento, de volver a vernos, siempre contando sus vivencias y yo llevando cuenta de todo ello,teníamos muchas cosas en común, incluso compartíamos amistad con personas comunes, eso también fue una grata sorpresa.Como es la vida, personas que apenas sabemos de su existencia y cuando coincides con ellas te sorprende que hay muchas cosas en común.
Fueron días de muchas vivencias, de compartir muchas historias además de sorprenderle, con una historia que su familia no creía y que con unas noticias con las que le sorprendí llegando a emocionarle, dieron fe de que sus palabras eran fehacientes.De hecho, esas noticias fueron guardadas "" oro en paño"" por el.
Día a día, semana a semana, año tras año, así era mi trabajo, realizar las tareas pactadas, a las que el me ayudaba, ya que, así terminaba pronto, y podíamos dar nuestros paseos y así el podía seguir contando sus vivencias a las cuales yo prestaba atención.
Pasaron los años y llegó el momento en el que tuvimos que dejar de vernos, yo por una baja y el por una enfermedad.El contacto lo mantienes con su familia, pero a pesar de la confianza, no deja de ser un trabajo y da la sensación, de que eres una pesada, que quieres invadir su terreno, por lo que, no llamas como querías a tú pesar.
Cuando regreso al domicilio, la visión es muy reducida, yo estaba al  tanto, por una compañera de esa nueva situación, el estaba muy reacio , se volviera un cascarrabias; pero cuando volvimos a reencontrarnos,su esposa me alertó de su nueva situación pero cuando  me dí a conocer, y le dí mi mano, el comenzó a emocionarse, invadieron las lágrimas aquellos ojos con la mirada a ninguna parte, "" ¿eres tú, de verdad ?, sí ahora ya vuelvo estar aquí.
Han sucedido muchas cosas, muchas situaciones y muchas complicaciones en su enfermedad, al día de hoy,espero volver a verte, no nos despedimos; pero sé que si hay otra vez, va ser más complicado si cabe, pero da igual, allí estaremos para superar todo eso y más, porque como bien dices FORMAMOS UN GRAN EQUIPO y con eso ya es bastante.
Espero que sea de vuestro agrado este nuevo capítulo
Un abrazo grandote para tod@s