domingo, 24 de febrero de 2013

XLI: DE NINGUNA DE LAS MANERAS.

Cuando te asignan un domicilio o varios, según el caso, llegas con toda la ilusión del mundo para hacer más llevadera el día a día del dependiente y como no también el día a día del familiar que consta como CUIDADOR PRINCIPAL.
Lo normal y lo lógico, es que, en el momento de la llegada del auxiliar de ayuda a domicilio (SAD) al domicilio, el cuidador principal, tenga un respiro y ese tiempo lo dedique a él.
El cuidador principal, además tiene que saber si el Auxiliar que está asignado a su domicilio, tiene la preparación y titulación correspondiente, para estar al cargo de las personas dependientes.Una vez, que todos los pasos están claros y no hay ningún problema, da comienzo el trabajo en ese domicilio.Lo que menos te esperas es que ,cuando vayas a movilizar al dependiente, el familiar , te diga DE NINGUNA DE LAS MANERAS, de él ya me encargo yo (asearlo, vestirlo, afeitarlo, en caso de una mujer, peinarla,si hay que hacer curas hacerlas,y un largo etc...)
¿Qué sucedería si cuando el cuidador principal por cualquier cosa, se llegara a poner enfermo y no pudiera hacerse cargo del enfermo?
Después es cuando nosotras las auxiliares, escuchamos de los médicos de cabecera y de las enfermeras, que por no mover a los enfermos,suelen sufrir edemas pulmonares y un largo etc, todo eso entre otras cosas es debido a la nula movilidad del enfermo. Pero bueno, eso es lo que aún suele suceder al día de hoy en los domicilios , utilizan a l@s auxiliares de ayuda a domicilio para la limpieza del hogar y dejar de lado al enfermo.
La respuesta a ese familiar que por cualquier cosa se viera incapacitado para hacerse cargo de su enfermo ,por enfermedad p.ej.,esa respuesta podría ser muy sencilla DE NINGUNA DE LAS MANERAS.
 
Un abrazo grande....