miércoles, 26 de junio de 2013

CAPITULO LXXVII: DEPRESIÓN.


Es una enfermedad psiquiátrica frecuente en las personas mayores.
Para poder hablar de  depresión es indispensable la presencia de pérdida de interés e insatisfacción en todas o casi todas las actividades y pasatiempos habituales asociado a algunos de los siguientes síntomas:
-Pérdida del apetito.
-Alteraciones del sueño o insomnio.
-Fatigabilidad.
-Enlentecimiento del pensamiento.
-Enlentecimiento del motor.
-Trastornos de la atención.
-Sentimientos de culpa inadecuados.
-Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.
Una de las características de las depresiones es que evolucionen fásicamente,alternando episodios de enfermedad con otros de buen estado del paciente.
El paciente enmascara el síntoma de depresión bien para defenderse inconscientemente de la opinión popular, bien porque prefieres una somatización de la enfermedad o un trastorno intelectual o bien porque casi no percibe síntomas.
En las personas mayores es muy importante tener en cuenta el riesgo de suicidio consumado.Son factores de riesgo los intentos previos,las amenazas y las ideas de suicidio,el aislamiento del anciano y las pérdidas recientes de familiares próximos.
ACTITUD ANTE LA DEPRESIÓN.
Ante la sospecha de depresión siempre se debe acudir al médico.
Las personas que rodean a un deprimido deben observar las siguientes normas:
_Conocer básicamente en qué consiste la enfermedad:su carácter temporal y su pronóstico favorable, así como los cuidados que precisa un depremido.
_Conocer las acciones farmacológicas de los medicamentos recetados.
_No exponer al paciente a la realización de tareas complejas que no podrá realizar.
_Fomentar la autoestima del paciente.
_Disuadir al paciente de la toma de decisiones importantes en el transcurso de la enfermedad.
_En el paciente deprimido se debe valorar sistemáticamente el riesgo suicida.


Espero que os guste este nuevo capítulo
Un abrazo para tod@sss