viernes, 2 de mayo de 2014

CAPÍTULO CLI : DESPUÉS DE LA MUERTE.


Las semanas posteriores al fallecimiento pueden resultarte difíciles, pues deberás acostumbrarte a tu nueva situación.Con menos cosas que te mantengan ocupada,es fácil quedarse estancada en la pérdida en lugar de mirar al futuro.Ahora es el momento para que disfrutes de la compañía de personas que te quieran y de aquellas que echan de menos a tu familiar, y de dar y recibir consuelo y apoyo.
DUELO
Aunque tal vez hayas previsto el dolor que sentirás cuando puedas a una persona querida, es posible que te hayas habituado a reprimir tus sentimientos cuando la cuidabas.Aunque puede ser difícil, la capacidad para expresar los sentimientos constituye una parte esencial del proceso de duelo de muchas maneras.
Sé paciente.Date el tiempo suficiente para llorar.
Sé abierta.Intenta no reprimir tus emociones.Es mucho más sano derramar lágrimas y expresarles a otros tu dolor.
Sé sincera.No te sientas culpable por experimentar alivio o enojo por la muerte de tu familiar;son reacciones que a menudo acompañan la pérdida de alguien querido, en particular si la persona estaba sufriendo, o si la has cuidado durante mucho tiempo.
Sé positiva. Trata de no estancarte en el sentimiento de pérdida;intenta usar tu dolor de manera positiva expresando la alegría de haber conocido a tu familiar.
Busca recursos.Hay muchas organizaciones que proporcionan consejo y terapia de apoyo;la mayoría de los hospitales para enfermos terminales pueden ofrecer terapia de duelo.
DAR Y RECIBIR APOYO
El duelo es proceso largo y es importante tener apoyo durante todo este período.Compartir e intercambiar compasión puede resultar muy consolador y ayudará a todos los implicados en el duelo.
Exprésate.Intenta expresar cómo te sientes y cómo vas a seguir adelante sin la persona.
Evoca.Sé abierta:otros podrían desear hablar contigo del fallecido y evocar cosas del pasado.
Sé sociable.Realiza el esfuerzo de ver a otras personas.Si es posible, intenta mantener el contacto con los que te han ayudado;su continuado apoyo podría contribuir a que te adaptaras a las nuevas circunstancias.

ESTUDIO DE UN CASO 
NOMBRE: ELIZABETH
EDAD:56 AÑOS.
Elizabeth había cuidado de su esposo durante dos años, y se sintió destrozada cuando murió.Durante varias semanas la inquietó la idea de salir de casa, aunque sólo fuese para ir de compras, pero sabía que su vida tenía que continuar.
Luego, un día, vio, un anuncio de un curso de cerámica. Elizabeth hizo acopio de valor y se matriculo en el curso.Durante la primera clase descubrió que no tenía ningún talento especial para la cerámica, pero conoció a Daphne, que también había quedado viuda hacía poco.Las dos mujeres desarrollaron pronto una sólida amistad alimentada por muchos intereses comunes.
Por supuesto, Elizabeth aún echaba de menos  a su esposo y pensaba a menudo en él pero, haciendo un esfuerzo, fue capaz de mantener una vida satisfactoria.
Espero que este nuevo capítulo sea de vuestro agrado.
Un abrazo para tod@s.