viernes, 16 de mayo de 2014

CAPÍTULO CLXI: ¿QUÉ ES LA RELACIÓN DE AYUDA?

Como ya sabemos, la ayuda consiste en la realización de una serie de tareas dirigidas a esas personas que tiene dificultades.Esto, lógicamente, implica contactos continuos, lo que crea lazos entre ambos.Pero no todo consiste en hacer, como también hemos dicho.Es preciso, además dialogar con la persona. Es a través de este diálogo y de los intercambios que se producen entre auxiliar y persona atendida como se pasa de la la ayuda a la relación de ayuda.
Durante el transcurso de esta relación,las dos personas que protagonizan la misma ganan.El auxiliar experimenta la satisfacción por el resultado de su trabajo, que la persona incremente su autonomía personal, pese a las dependencia que presente debido a una enfermedad o a ciertas discapacidades.
También se beneficia del afecto y del traslado de las experiencias vitales que recibe de la persona a la que se atiende.Ve cómo las dificultades con que se encuentra no tienen por qué ser un obstáculo para desenvolverse con libertad y tener una vida feliz.
La relación de ayuda es una lucha contra la dependencia, que se produce al menos entre las dos personas que se encuentran en la prestación de los SAD ( persona necesita ayuda y el auxiliar).
En esta ayuda suele estar presente el afecto y el objetivo común que se persigue es el incremento de la autonomía de vida de la persona objeto de atención.
Pero puede ocurrir, que en algún caso se produzcan dificultades para establecer la relación de ayuda.No es lo mismo que la persona colabore en la finalidad de mantenerse autónoma, que encontrarse con alguien que rechaza la ayuda prestada; puede ser debido a que le haya sido impuesto el servicio por la familia.El trabajo entonces consistirá en ganarse poco a poco su confianza para que , con el tiempo, la persona a quien se ayuda observe por sí misma las mejoras conseguidas.
Igualmente, podemos encontrarnos con alguien que presenta graves dificultades para relacionarse.Es el caso de quienes sufren graves trastornos mentales, depresiones, etc.,que hacen encerrarse en sí mismas .Incluso puede ser el caso de personas que presentan grandes dificultades de relación por ser de carácter conflictivo y difícil.En tales situaciones, el auxiliar debe aceptar las limitaciones del caso y saber que el concurso de otros profesionales (psicólogos, psiquiatras) puede ser necesario para ayudar entre todos a mejorar la situación.Será necesario que se informe al responsable de los SAD (coordinadora, trabajadora social ), para que ésta adopte las disposiciones convenientes o sugiera las indicaciones que considere oportunas.
Por desgracia, la mayoría de los medios en los cuales el servicio de ayuda evoluciona no reconocen la importancia  de este aspecto del rol del auxiliar y le conceden un espacio insignificante en el reparto del tiempo y de la carga de trabajo de cada día.Además, ciertos miembros del equipo no dudan en interrumpir o finalizar prematuramente una conversación de ayuda con un paciente para darle la comida, o con cualquier otro pretexto.Para facilitar el ejercicio de este rol de ayuda, es indispensable crear un medio que reconozca y apoye este aspecto del "" cuidar"" del auxiliar que constituye la comunicación y la relación de ayuda.
Aquí os dejo un nuevo capítulo
Un abrazo para tod@s